Diario Austral: Mantienen viva la medicina ancestral

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Imagen: Diario Austral de Osorno

«La tortelita corrida» es el término que utiliza la señora Haide, componedora de huesos del sector de Río Negro, para denominar lo que en el Hospital de Osorno señalan como «fractura de rótula».

El diagnóstico de Haide es hecho palpando con los dedos, y su tratamiento con hierbas y masajes. En Osorno, el diagnóstico se hace con radiografías y el tratamiento, con kinesioterapia. El kinesiólogo aprendió en la universidad tras años de estudio. La señora Haide se formó junto a su madre, a quien por años vio curar a los campesinos que llegaban a su casa fracturados por estar ejerciendo los oficios del campo.

Este es un ejemplo de cómo dos medicinas que conviven a pocos kilómetros y provenientes de dos culturas distintas buscan un mismo objetivo: mejorar a una persona de una enfermedad o dolencia.

Kimche, sabio en el idioma huilliche chesungun, denomina a quienes se dedican al conocimiento de la medicina ancestral.

En nuestra Región, además de componedores de huesos, hay tradicionalmente cultores de hierbas medicinales y parteras. También se denomina meica a quienes a través de la orina u otros elementos físicos pueden detectar ciertas enfermedades.

Machi se refiere a una autoridad con dotes espirituales dentro de la comunidad mapuche, pero su presencia es más común en la Región de La Araucanía. En tanto, las prácticas de medicina mapuche que tienen más documentación y notoriedad en la Región de los Lagos y de Los Ríos son los cultores de hierbas medicinales y los componedores de huesos.

Lugar sagrado

A sólo 23 kilómetros de la ciudad de Osorno está la comunidad de Forrahue, donde Iván Arriagada Nilián tiene un humedal con cerca de 70 especies nativas entre árboles, helechos y plantas medicinales que han sido cuidadas desde la generación de sus abuelos.

En su terreno está «La Junta de Tres Esteros», lugar considerado como sagrado, ya que provee el agua para preparar el lawen o remedio, y que está rodeado por una frondosa vegetación y piedras negras, que en la creencia huilliche representan fuerza.

La elaboración del lawen debe considerar una serie de cuidados, como utilizar agua extraída en la primera hora de la mañana, ya que de esta forma se encontrará en su estado más puro.

Don Iván cuenta que tanto él como sus 5 hermanos fueron traídos al mundo por una partera huilliche. Además, cada vez que alguien de la comunidad Forrahue sufre una fractura o un esguince recurren a su vecino, quien se dedica hace décadas a componer huesos.

«La menta chilena descongestiona los bronquios si se toma como té, y el melí ayuda con los dolores del hígado», dice, mientras pasea tranquilamente por los senderos del humedal. Los alerces, ulmos y arrayanes apenas dejan asomar algunos rayos de sol hacia los esteros que nutren las hierbas y los helechos.

Desde el año pasado la familia Arriagada Nilián habilitó una ruca en su terreno para recibir gente interesada en conocer sobre medicina y cultura huilliche, y donde además de pasear por el humedal se narra la historia de Forrahue y se habla sobre la medicina tradicional huilliche. Iván Arriagada cuenta que «ya hemos recibido visitas de jardines infantiles y de algunos grupos de la provincia de Osorno, lo que es bueno para nosotros porque así damos a conocer esta medicina y se toma consciencia sobre la importancia de preservar los humedales y la medicina ancestral huilliche».

Medicina Intercultural

Sandra Cheuquepán es encargada del Programa de Salud Intercultural de Osorno, el cual pretende contribuir al mejoramiento de las condiciones de salud de las comunidades y fortalecer las prácticas indígenas en salud y cultura de la provincia.

Sandra explica que este programa no busca replicar un modelo de Hospitales Interculturales como sucede en otras regiones, sino más bien ayudar a los kimches o sabios a que ejerzan sus conocimientos en medicina hulliche desde sus propios lugares. Esto, ya que «la concepción de la salud desde el mundo indígena tiene una mirada holística; es decir, la persona está unida a su cultura y a su tierra», explica.

Magali Marileo es dirigente huilliche de Río Negro y ha participado activamente en la implementación de este programa en los consultorios de su comuna. El año pasado junto a un equipo de trabajo realizó un catastro, donde detectaron 6 lawen tüchafe (cultores de hierbas medicinales) y dos componedores de hierbas en dicha zona.

También se pesquisaron 4 humedales de hierbas medicinales en Río Negro. Magali Marileo hace hincapié en que el número de humedales se ha ido reduciendo con los años, ya que la abundancia de eucaliptus del sector ha ido secando las napas subterráneas y reduciendo la variedad de vegetación. Un problema similar tiene Iván Arriagada en Forrahue, quien dice que en la actualidad el agua de los esteros no tiene el mismo caudal que hace una década atrás.

Es por esto que uno de los objetivos principales del Programa de Salud Intercultural es contribuir a la valoración y preservación de los humedales que hay actualmente en la Región.

Parteras

El trabajo de las parteras es uno de los más antiguos y a la vez menos practicado actualmente por la cultura huilliche. En su mayoría ancianas, no sólo eran las que preparaban a la mujer para el parto y traían al niño al mundo, sino que poseían todo un conocimiento sobre los ciclos menstruales femeninos y el cuidado del embarazo.

El Programa de Salud de los Pueblos Indígenas, en su libro Muezlemayen Kume Ñoñin (Encontrándonos para un Buen Parto) recoge algunas consideraciones y recetas de las parteras de la provincia. Una de ellas es, por ejemplo, la infusión de quillay para apurar el parto o la corteza de tike para el cuidado luego de dar a luz.

Desde el año pasado, las comunidades indígenas de Río Negro en conjunto con el Programa Intercultural del Servicio de Salud de Osorno realizaron jornadas de diálogo o cahuines entre kimches huilliches y médicos tradicionales.

Sholeh González es matrona titulada de la Universidad Austral y después de haber participado en dichas jornadas, declara que «fue una experiencia tremendamente enriquecedora, ya que significó un acercamiento y un entendimiento entre dos formas de entender la salud y la medicina». Sholeh González destacó además la importancia de este tipo de instancias «debido a la gran cantidad de población indígena presente en Río Negro».

Según el Censo del 2002, la Región de Los Lagos tiene un 9,5 % de población indígena, lo que la ubica como la tercera región con la mayor densidad de población indígena del país. A la vez, la matrona rionegrina agregó que «nuestra idea es poder integrar la medicina mapuche, ya que tiene una visión integral de la enfermedad; igualmente a la que aspiramos como medicina occidental, si pensamos en la definición que la Organización Mundial de la Salud hace de la salud como un bien biosicosocial».

Fuente: Diario Austral de Osorno (06.02.2011)

Tamün srakisuam
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