Soy el Trauko: Demanda a comunidad huilliche

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Comunidad de Huaipulli, en Weketrumao, fue demandada por 500 millones de pesos por la Conaf.
Fotografía: Comunidad de Huaipulli, en Weketrumao, fue demandada por 500 millones de pesos por la Conaf | Soy el Trauko

Impresentable: gobierno demanda a comunidad Huilliche de Chiloé por  explotación forestal en territorio  que la Conadi debió entregar hace  años a comuneros.

Comunidad de  Huaipulli, en Weketrumao,  fue demandada por  500 millones de pesos por la Conaf, representada por Francisco  Urrutia, abogado y miembro de la Red  Chiloé Cómo Vamos.

Por  más  de 500 millones  de  pesos, la totalidad de la directiva de la  Comunidad de  Huaipulli, de Quellón, ha sido demandada por el Gobierno, específicamente por la Corporación Nacional Forestal, tras una denuncia hecha por la  Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, Conadi, por la supuesta tala  ilegal de  bosque nativo del Fundo  Weketrumao, territorio ancestral  de las comunidades indígenas del sur  de  Chiloé y por el cual llevan años de lucha  para que  el Estado se los devuelta, atendiendo a su derechos consuetudinarios.

Han sido demandados  en el Juzgado de Policía Local de Quellón por Francisco  Urrutia, abogado de la  Conaf e  integrantes  de la Red Chiloé Cómo Vamos, una suerte de ONG  que desde  hace un tiempo se  fundó en Chiloé, dice trabajar temas de apoyo  al mundo ciudadano  y comunitario y  ahora último se  ha sumado a la críticas a  la construcción del Mall  de Castro.

Según la denuncia hecha por  el abogado Francisco Urrutia, de la Red Chiloé Cómo Vamos, perdón,  de  la Corporación Nacional Forestal y a la cual Soy el Trauko  tuvo acceso, se  acusa  a toda la Directiva de la Comunidad Huaipulli, de  Chadmo  Central,   distante  a unos 30 kilómetros de  la ciudad de Quellón,  de  infraccionar la Ley de Recuperación de Bosque Nativo y Fomento Forestal en aproximadamente 14,5 hectáreas del Fundo Weketrumao.

Según las estimaciones hechas en la demanda, los volúmenes de madera  y leña extraídos por  los comuneros  tendrían un valor comercial de nada más  y nada  menos  que 218 millones  de   pesos  y en el mismo documento se argumenta  que dadas algunas circunstancias, se  debiese multar a los supuestos infractores con el 200 por ciento de ese valor, es decir  el abogado de  Conaf pretende  que esta comunidad Huilliche empobrecida como muchas otras y que históricamente ha explotado el bosque con fines culturales, de  subsistencia y también comerciales, pague  a un organismo del Estado como es la Conadi la suma de  500 millones de pesos.

Este contrasentido en el que el Gobierno demanda a una comunidad  por el uso que han dado al bosque en el que viven,  tiene como agravante  el que la  Conadi  posee esas tierras desde  la década del noventa, tras una decisión política de traspasar estas tierras  de carácter fiscal a   este  organismo  público para que las  entregara a los comuneros y sus familias,  ya sea  a través de  títulos individuales o comunitarios. Lo concreto es que hasta la fecha  nada   ha pasado y las  tierras no han sido entregadas a la comunidad  huilliche.

Temen que los expulsen de sus tierras.

Ante esta millonaria demanda a la cual están  expuestos, la Comunidad de Huaipulli está preocupada, pero se trata de  gente curtida, acostumbrada  a dar estas peleas y lamentablemente acostumbrada a esperar. Desde  1985  se están haciendo mediciones para regularizar un territorio que ellos ocupan  históricamente. Ellos  saben  que no están en calidad de ilegales en el sector, pues sus papás, abuelos, bisabuelos  y tatarabuelos  nacieron allí. Lo que tienen claro es  que es  la Conadi,  la que teniendo el mandato de regularizar y entregar las tierras, no lo  ha hecho y eso  los indigna, pues ahora además  esa institución creada para apoyarlos y que califican de negligente  e inoperante,  los acusa a  la Conaf y esta última los demanda.

La  contradicción de un Estado  que  está absolutamente en deuda con ellos  y que no ha cumplido sus compromisos les duele, pues se  trata de personas  que no están acostumbradas a resolver sus problemas en los juzgados y tiene miedo a que, muy por el contrario a lo que debió hacer la Conadi,  finalmente ésta resuelva expulsarlos de sus   territorios, que por lo demás son aledaños al Parque Tantauco, de propiedad de  Sebastian Piñera y por el cual también reclaman derechos ancestrales.

Están  preocupados, no  tienen otra  forma  de subsistir  que aprovechando  los recursos naturales del sector;  lejos del mar, que siempre provee  sustento, es el bosque  el que  lo otorga, ya sea para el calor  de los hogares, para cocinar y también para vender,  ya sea madera  o leña.

Más contradicciones del gobierno.

A través de  esta demanda, a los menos dos  organismos el estado: la Conadi y la Conaf,   dicen que los comuneros no tienen derechos sobre los bosque en Weketrumao y deben pagar por extraen leña y madera, muy lejos de  lo que hace, por ejemplo,  otro organismo el Estado que es el Indap, que sí los atiende con sus planes,  proyectos  y programas en calidad de propietarios de territorio y en esa calidad los beneficia y favorece, entregándoles recursos  públicos para que sigan asentados y desarrollando sus vidas  allí y los reconoce  como dueños históricos del  Weketrumao.

Los demandados sienten que no son ellos los que deben ser denunciados,  sino la Conadi,  que  por años no ha regularizado y entregado las tierras a la comunidad y que lo que debe hacer el Estado en vez  de demandarlos, es  repartir el fundo que hoy día tiene Conadi ilegítimamente, pues durante los  Gobiernos de la Concertación se traspasó a ese organismo el Fundo Weketrumao no  para que la Conadi se quedara  con él  y luego demandara   quienes  viven allí, sino  para hacer justicia con el derecho histórico de la comunidad huilliche y entregarlo.

Fuente: Soy el Trauko (05.03.2012)

Tamün srakisuam
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