Aguas subterráneas: la privatización continúa en territorio mapuche williche

¡Miawpe!Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0


Imagen: Extracto solicitud derechos de aprovechamiento de aguas subterráneas por parte de Rucatayo S.A. | Diario El Austral de Osorno

Como una forma de completar el «blindaje» a su proyecto hidroeléctrico, la Empresa Eléctrica Rucatayo S.A., está solicitando derechos de aguas subterráneas a orillas del río Pilmaiquén: el curso de agua que actualmente es la frontera que impide el avance de las empresas hidroeléctricas a la Fütawillimapu. Queda en evidencia una vez más la desprotección jurídica de nuestro territorio ancestral.

Según aparece en el extracto publicado por el Diario El Austral de Osorno en su edición del día miércoles 1º de abril (ver link), la Empresa Eléctrica Rucatayo S.A. está solicitando derechos de agua subterráneas por un caudal de 4 L/s de un pozo ubicado en la ribera sur del río Pilmaiquén, en la actual comuna de Puyehue.


Imagen: Ubicación del punto solicitado de acuerdo a Google Earth | Fütawillimapu

Como muestra la imagen precedente, la solicitud está emplazada en el espacio ocupado por la Central Hidroeléctrica Rucatayo, por lo que probablemente las aguas subterráneas han de servir a la mantención del recinto, estableciendo además un radio de protección en el que no se podrán construir otros pozos por parte de terceros.

Importante recordar que Rucatayo S.A. es filial de Pilmaiquén S.A., empresa que además está tras los proyectos Central Hidroeléctrica Osorno (aprobado por la DGA el 27 de enero de 2014) y Central Hidroeléctrica Los Lagos (aprobado por la DGA el 27 de noviembre de 2014), proyectos que a juicio de familias y comunidades mapuche williche ligados al río Pilmaiquén son un atentado ecológico, cultural y espiritual en su territorio y en particular sobre el complejo religioso Kintuantü (Kintuante) .

Importante recalcar que de construirse, en específico, el Proyecto Central Hidroeléctrica Osorno, el Ngen Mapu Kintuante quedará bajo el agua, situación que ninguna medida de «mitigación» podrá remediar. Esto constituirá un nuevo atropello y violación de Derechos Humanos contra el Pueblo Mapuche por parte de una empresa privada con el incentivo del Estado de Chile, lo que en el caso de Pilmaiquén S.A. no es tema de preocupación considerando que su directorio está fuertemente ligado a la Dictadura Militar chilena (ver link).

PANORAMA FUTURO

Ante este escenario nos parece necesario hacer notar algunos puntos:

1. El blindaje de los proyectos hidroeléctricos en el territorio williche, además de cumplir con la «evaluación ambiental» y permisos específicos para esta clase de iniciativas, implica la constitución de los derechos sobre el suelo (adquisición de propiedades), los derechos de aguas superficiales, los derechos de aguas subterráneos y los derechos sobre el subsuelo (concesiones mineras). Esta situación deja en evidencia la necesidad de que el Estado de Chile garantice el respeto y protección real de los territorios pertenecientes a Pueblos Originarios. En este sentido las «protecciones» de la Ley Nº 19.253, artículo 13, para las llamadas «Tierras Indígenas» no cumplen con los requerimientos mínimos de nuestros Pueblos… Se requiere, por tanto, de una transformación profunda en el Estado de Chile.

2. En el panorama actual de aislamiento de los diferentes frentes defensivos en la Fütawillimapu, es necesario generar acciones de solidaridad y respaldo en cada territorio que aporten a una postura en común. No es difícil darse cuenta dichos frentes defensivos (defensa de Kintuante y recuperación de territorio en Lumaco Bajo, oposición a concesiones mineras en diversos sectores, oposición al acaparamiento de derechos de agua con fines hidroeléctricos, demanda de devolución de tierras en Río Negro y Puyehue, defensa de semillas nativas, falta de agua por deforestación de bosque nativo y avance de monocultivos forestales, etc.) no ejercen gestos visibles de apoyo y respeto entre sí.

3. Importante es tener muy presente que desde hace un par de años no se pueden constituir derechos de aguas superficiales sobre las principales cuencas de la actual Provincia de Osorno (ver link) y que en los últimos años, cada 1º y 15 de cada mes el Diario El Austral de Osorno publica extractos de solicitudes de derechos de de agua subterránea de particulares (presumiblemente especuladores y representantes o dueños(as) de grandes fundos) y, últimamente, de empresas de los rubros lácteo e hidroeléctrico. Considerando que la sequía muestra una tendencia a la consolidación (probable evidencia de «un cambio climático») y que la repartición de agua por parte de los municipios no podrá sostenerse en el tiempo, el futuro para nuestras comunidades y familias campesinas en general se torna incierto.

¿Llegará a darse el caso que, frente a la falta de aguas superficiales, los «dueños(as)» de aguas subterráneas empiecen a venderla y nuestras familias se vean obligadas a comprarla para sobrevivir y no tener que emigrar a la ciudad?

Urge, entonces, trabajar arduamente para proteger nuestro territorio ancestral y nuestros derechos colectivos.

Fentenai pu peñi, pu lamüen.

Fütawillimapu
@Wesrkin

Tamün srakisuam
¡Miawpe!Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *